lunes, 25 de marzo de 2013

Como motivar a los demás y ser un coaching



La motivación para el ser humano implica un impulso y esfuerzo para satisfacer una meta o necesidad. Modifica nuestra conducta para encontrar el medio para hacer eso que queremos. La psicología se ha encargado de estudiar cuales son los factores que motivan a una persona para cumplir un deseo o necesidad.

Diferentes psicólogos han logrado plantear distintas teorías sobre la motivación, ya sea en el ámbito laboral o el personal. Por ejemplo: Abraham Maslow planteó la jerarquía de las necesidades humanas,  Frederick Herzberg formuló la teoría bifactorial o conocida también como la Teoría de la Motivación-Higiene, David McClelland presento su teoría de las tres necesidades y  Clayton Alderfer formuló la teoría ERC de la Existencia, Relación y Crecimiento.

Los ejemplos anteriores son teorías muy útiles cuando usted se desempeña en una empresa en el área de recursos humanos, o bien como líder o simplemente como compañero de trabajo, pues le permiten tratar con gente difícil anticipando su comportamiento. Estas teorías se basan en que existen necesidades muy básicas como las fisiológicas, hasta las de progreso o realización personal. Es importante poder estudiarlas a fondo por que nos permiten saber sobre los tipos de factores que intervienen en la motivación en el trabajo.

Tomado de http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Pir%C3%A1mide_de_Maslow.svg

Suponiendo que soy el líder de un equipo de trabajo y me pregunto si se debo motivar a mis colaboradores, iniciaría mi plan o diagnóstico de la motivación, analizando las necesidades de cada uno de ellos, este es el paso primordial, y para esto es necesario preguntarle a cada uno que quiere o espera como resultado de su trabajo. Luego de obtener sus respuestas, las clasificaría basándome en la teoría de Maslow, es decir necesidades fisiológicas, de seguridad, de afiliación, de reconocimiento o de autorealización. Como último paso buscaría que tipo de motivación es necesaria para llenar estas necesidades ya fueran incentivos financieros o de pertenencia.


Pero acá surge un debate ético, es obligación del empleador motivar a una persona para que llegue a tiempo a sus labores, o debo motivar a los hijos para que hagan sus tareas, se deben motivar a los estudiantes para que saquen buenas calificaciones. Yo considero que aunque parezca mucha alcahuetería tener que hacerlo si es preciso, pues esta conducta es el reflejo de que algo le está faltando a esta persona, algo que lo llene e impulse a cumplir satisfactoriamente su obligación o meta.

Si fuera el caso que se daba motivar a una persona mayor en edad y en tiempo laboral en mi equipo de trabajo, considero que trataría de llenar su necesidad de pertenencia, de poder, de seguridad y de realización, porque creo que una persona adulta a estas alturas de su vida lo que busca es haber satisfecho todas estas necesidades de su plan de vida.

Dentro del mismo plan de motivación suponiendo que soy el Jefe Facilitador o Coaching,  y se presenta el caso de Linda que ha trabajado en servicio al cliente durante 15 años y siempre ha sentido que tenía un compromiso por toda la vida con ese trabajo, ahora incluso se está comenzando a preguntar qué tan seguro es su empleo. Linda tiene una personalidad de los que a todo le dicen que no, así que ante sus propuestas este preparado para un no como primera respuesta, nada le gusta, no le complacen sus propuestas, no está satisfecha con lo que hace…

En este caso haría uso de ciertas habilidades como la empatía y la habilidad para escuchar para tratar de entender la preocupación de Linda y calmarla un poco respecto a esto, luego mostraría preocupación por su bienestar. Ya después de haber suavizado las cosas haría criticas constructivas como decirle que debe estar más abierta al cambio y dejar de decirle a todo que no.

3 comentarios:

  1. Muy importante su punto de que la habilidad de escuchar es todo un arte y es muy difícil de lograr si uno es una persona impaciente pero ella merece toda la atención ya que tiene tantos años trabajando para la misma empresa y no merece trabajar con miedo por motivos que no son los reales.

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  2. Me llama la atención eso que dices, que motivar no es una opción sino un deber. Definitivamente, de acuerdo!

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  3. Una comunicacion abierta, como lo señalas siempre sera la mejor herramienta en estos casos.

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